Todo nuestro odio es producto de un mundo que nosotros creamos.

Flectere si nequeo superos, acheronta movebo

miércoles, 16 de octubre de 2013

Entre hojas IV

Dije que publicaría mi lista de normalidad el domingo o el lunes, pero visto que mi viaje se alargó 2 días más de la cuenta y no he conseguido terminarla a tiempo, se va a retrasar, la publicaré lo antes posible.
Dicho esto, hoy un colega escritor ha publicado un poemario que me gustaría compartir con vosotros, así que a continuación le voy a dedicar mi entre hojas IV a este chico, escribiré algunos de los poemas que más me han gustado y después pondré un enlace de descarga de su poemario, le he pedido permiso previamente para todo esto así que no hay ningún problema.

"Yo
fui cayendo
en tu lista
de prioridades,
y mi alma
se fue acercando
al suelo."

"De haberlo
sabido,
te habría
atacado
con sigilo,
me habría
lanzado
al abismo,
esperando
que tus brazos
fuesen
mi abrigo."


"Una realidad
que duele
pero
no se aleja.

los martes
no son
tu día,
los míos
no serán
mientras resistas.

y sé
que no olvidas
mi error,
pero
sabes
que tengo
razón,
que no puedes
ser
si no somos
los dos.."

"Y aquí
en la nada
sigo sufriendo,
esperando
besar
tus labios
y casar
nuestros huesos.

lejos
de todo,
donde
me pierdo,
y en la playa
luego
me encuentro.

y aquí
en la nada,
yo
te espero,
entre restos
de alcohol
y desenfreno.

brilla
el sol,
cantan
las aves,
y los demás
siguen
durmiendo.

y aquí
en la nada,
todo
es recuerdo,
esperando
que se suicide
tu dulce miedo."


Todo esto lo escribió Rubén González (Twitter de Ruben)  y aquí podéís descargar el poemario entero:

Vamos a matar muriendo


viernes, 11 de octubre de 2013

Entre hojas III

Iba a publicar mañana mi lista de normalidad, pero me voy de viaje y aunque seguiré escribiendo no publicaré hasta la vuelta el domingo o el lunes, así que os dejo un entre hojas como aperitivo.

El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher. Tratandose de un libro tan corto como es (ni 100 páginas) cualquier frase podría considerarse spoiler, de todas formas intentaré que no sea así.

"A todos, alguna armadura nos tiene atrapados. Solo que la vuestra ya la habéis encontrado."

“El Caballero pregunto que era la bebida que le había ofrecido
El mago sonriendo le dijo:
- es vida
- ¿vida?
- Sí, - dijo el mago - ¿No te pareció amarga al principio y, luego, a medida que la degustabas, ¿no la encontrabas cada vez mas apetecible? -
El caballero asintió, y los últimos sorbos resultaron deliciosos.
 - Eso fue cuando empezaste a aceptar lo que estabas bebiendo. La vida es buena cuando uno la acepta. Las cosas hay que aceptarlas tal como son, simplemente porque son así. -"

"Una persona no puede correr y aprender a la vez. Debe permanecer en un lugar durante un tiempo."

“Permanecer en silencio es algo más que no hablar”.

“Los animales aceptan y los humanos esperan. Nunca oirás a un conejo decir: espero que el sol salga esta mañana para poder ir al lago a jugar. Si el sol sale o no sale, no estropeara el día al conejo. Es feliz siendo un conejo. El caballero pensó en esto. No recordaba a ninguna persona que fuera feliz simplemente por ser una persona”.

“Cuando aprendas a aceptar en lugar de esperar, tendrás menos decepciones”

“A los seres humanos se les dió dos pies para que no tuvieran que permanecer en un mismo lugar, pero si se quedaran quietos más a menudo para poder aceptar y apreciar, en lugar de ir de aquí para allá intentando apoderarse de todo lo que pueden, entenderían verdaderamente lo que es la ambición del corazón”.

“Aunque este Universo poseo, nada poseo, pues no puedo conocer lo desconocido, si me aferro a lo conocido”.

Y como estas podría poner algunas más, pero entonces no tendría gracia leer el libro, si os han gustado estos extractos os recomiendo encarecidamente leer el libro, se lee en una tarde y merece la pena.

jueves, 10 de octubre de 2013

Entre hojas II

"la revolución no es tangible..., al menos al principio. Los plebeyos apenas saben que existe ese concepto, pero lo saborean cuando duermen y lo saborean cuando beben."

"Las manifestaciones no servían de nada. Hablar no servia de nada. tenía que haber otro modo..."

"Según algunos [Por lo general, los que no tienen que sufrirlo. Me vienen a la mente políticos y escritores.], las muertes heroicas son algo digno de admiración, un argumento que nunca me ha convencido, sobre todo porque no importa lo genial, elegante, sereno, imperturbable, viril o desafiante que uno sea: al final siempre acaba muerto."

Estos fragmentos pertenecen al tercer libro de la saga "Crónicas de Alejandría", La puerta de Ptolomeo de Jonathan Stroud. Personalmente el 3º me gusta especialmente.

Proximamente

Hace tiempo publiqué una lista de normalidad del libro "el vencedor está solo" de Paulo Coelho en la que escribía algunos comportamientos, costumbres... que son normales hoy en día, sin embargo he estado pensando que esa lista está incompleta, así que he decidido escribir yo mi propia lista de normalidad, sin embargo la dejaré incompleta para animar a todo el mundo a que encuentre lo que falta y se anime a escribir la suya propia, la publicaré en breves.

Añadir que la sección nueva "entre hojas" no será una sección diaria, ni semanal, ni mensual, unos libros son más largos que otros así que aunque intentaré que sea diaria por lo menos subiendo poesía o pequeños textos como el pasado de Borges. Algunos días podría no subir nada, asimismo unos días la publicación será mas larga que otros.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Entre hojas I

Aprendiendo

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar
un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa
seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus
derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en
el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen
una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así
que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le
traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno
realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que
tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender
cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu
soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por
ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir
lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas
grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la
amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por
aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o
temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del
mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al
final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento
que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente
a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que
extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene
ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...

Maravilloso texto de Jorge Luís Borges, a mi personalmente me ha encantado.