Todo nuestro odio es producto de un mundo que nosotros creamos.

Flectere si nequeo superos, acheronta movebo

martes, 8 de octubre de 2013

Nueva sección

Voy a meter una nueva sección, llamada "entre hojas" dónde publicaré las frases/textos que más me han ido gustando en los libros que me he leído o textos de otros autores (con su permiso si los puedo contactar o mencionando que es suyo si no es posible), esta noche o mañana será inaugurada.

El amor es la base

Orphin se sentó en la hoguera con Boros, estaba pensativo, ausente, su maestro se dio cuenta y le dijo...

- Orphin, ¿quién es ella?

Orphin no pudo mas que mirar a su maestro boquiabierto.

- ¿Como que quién es ella?

- La chica de la que estas enamorado, he notado tu ausencia estos días, tu mente no está conmigo, y ya que estas evadiendo tu educación me gustaría saber quien es la causante - dijo su maestro

- ¿Cómo sabe que es por una mujer? - contestó Orphin, recuperado de su asombro.

- solo una mujer puede poner esa mirada de tonto en la cara de un hombre inteligente - respondió su maestro.

Permanecieron en silencio unos segundos, escuchando el crepitar del fuego, cuando al fin Orphin suspiró y habló.

- Supongo que no tengo mas remedio que contárselo, se que suena estúpido, pero es la mujer de mi vida, desde el primer momento que la vi llamó mi atención, no sabría explicar porqué pero sabia que tenia algo especial, aunque es preciosa, no era su físico, algo me empujaba hacia ella, a conocerla, así que me acerqué, me presenté y hablé con ella, es... cualquier palabra que el ser humano haya inventado para describir hasta donde llega su perfección se queda corta maestro, sé lo que me dirá que la perfección es subjetiva... pero es perfecta para mí que es lo que importa.

Bebió un poco de agua fría, ya que le resultaba difícil contarle esto a su maestro. Y prosiguió.

- Ella me ha hecho ver las cosas desde otra perspectiva, ya no creo en esa gilipollez de que el amor solo es un proceso químico, no creo que la ciencia tenga respuesta a todo, no creo que siguiendo la razón y la lógica unicamente una persona pueda ser feliz, ella ha hecho temblar los cimientos de todo en lo que creía, creo que hay algo mas allá de la razón maestro, el alma,creo que solo las personas que poseen alma pueden experimentar la verdadera felicidad, creo que me he enamorado de ella, no solo de su cuerpo y de su mente, también de su alma, la ciencia no me explica porqué daría mi vida por ella a pesar de saber que en cualquier momento podría enamorarse de otro, no me explica porque soy incapaz de mentirle, de engañarla, porqué con solo una sonrisa hace que se derrumben todos los muros de mi mente y me muestre tal como soy,¿Qué es esto maestro? era racional hasta que la conocí... seguramente esté decepcionado conmigo y quiera que me vaya, pero soy incapaz de volver a creer en la razón como única respuesta a todo...

Boros se quedó mirando fijamente a su alumno y de pronto rompió a reír a carcajadas.

- ¿De qué se ríe? - le dijo Orphin sorprendido.

- Por fin empiezas a comprender... que en la vida hay mas cosas ademas de la lógica y la razón, por fin has expandido tu mente, te las liberado de las ataduras que te impuso la sociedad desde tu nacimiento, ahora el mundo puede ser tuyo Orphin, tambalea los cimientos de su moral, su ética y sus normas sociales, para reconstruir, hay que destruir primero, hay que empezar por la base.

- ¿Y cuál es la base maestro? - Inquirió Orphin, fascinado.

- El amor Orphin... el amor es la base de todo lo bueno, todo lo bueno que construimos es entorno aquello que amamos para poder protegerlo, ahora tu has encontrado aquello que quieres proteger, construye un mundo de verdad, un mundo donde las personas no se maten por conseguir energía, donde las fronteras solo sean un lejano recuerdo, convierte la pobreza y el hambre en un mito Orphin, esta sociedad se ha levantado bajo las bases del odio, la avaricia y el engaño, ahora tu puedes cambiar eso... Durmamos, mañana nos espera un largo día. - y dicho esto apago el fuego y ambos fueron a dormir.


Este texto debo dedicárselo a una gran escritora colega mía "Metáfora", que aunque no creo que sea lo que ella esperaba, espero que le agrade, sigue escribiendo monada, me gusta como lo haces.


domingo, 16 de junio de 2013

Héroes de la guerra

Veo a mucha gente por twitter hablar sobre lo maravilloso o horrible que fue Stalin, sobre lo bueno o malo que fue Fidel Castro, y pienso en quienes son mis "héroes", quienes son las personas que más admiro y en los lejos que están de los héroes de los demás, independientemente de ideologías y bandos voy a hablaros de los soldados de primera linea.

La primera linea de batalla, la carne de cañón, esos soldados que marchan primero sirviendo de escudo a sus camaradas, aquellos que saben que abrazaran a la muerte en primer lugar, que serán el muro que defienda a los demás de la primera oleada de sangre, solo se habla de los grandes lideres, nadie habla nunca de esas personas que marchan al combate sabiendo que no volverán de este, esas personas con el valor y el espíritu para darlo todo por su causa, sea cual sea esta, podemos no estar de acuerdo con su posición, pero no podemos negar su valentía y debemos mostrar respeto a quien es capaz de dar su vida por aquello que cree correcto, aún en el caso de que se equivoque.

Los generales se llevan las medallas y ellos las balas, otros están a salvo mientras ellos marchan con sus mortajas al combate, aquellos que besan a la muerte, la miran a la cara y le dicen "te llevarás mi alma, pero nunca podrás llevarte los ideales por lo que esta ha luchado", así me gustaría morir a mi,  por mi causa, por mis camaradas, sabiendo que mi sacrificio servirá en la lucha, que no será en vano aún perdiendo la batalla, pues mi recuerdo pervivirá en las mentes de mis camaradas, como ahora el suyo perdura en la mía, y que ello les dará fuerzas para seguir luchando en la guerra, ninguna muerte es en vano si es recordada.

Hablo de lucha, hablo de honor, y de estar dispuesto a darlo todo por los ideales de uno mismo.

Stalin, Nixon, Lennin, Hitler... no importa el nombre ni el bando, todos mueren pero el ideal sigue, luchar por cualquiera de ellos es totalmente estúpido, son polvo y ceniza, pero podemos recoger el testigo que dejaron, para que un ideal no desaparezca, debe haber alguien dispuesto a dar la vida por el.

Yo ya elegí mi bando hace tiempo, elegí luchar contra el capitalismo y la opresión, elegí luchar por la libertad de las personas, elegí porqué daría la vida gustosamente... elige tu bando... y nos vemos en la primera linea del campo de batalla.

lunes, 27 de mayo de 2013

Live and die

Once more into the fray...
Into the last good fight i'll ever know.
Live and die on this day...
Live and die on this day...

jueves, 16 de mayo de 2013

Manifiesto autodeterminista


"Venir al mundo es una decisión ajena impuesta por la voluntad de otros. Durante nuestra infancia y adolescencia no estamos capacitados para ratificar esa decisión ni imponer nuestra condiciones. Las personas nacemos por decisión de otros en un determinado entorno físico, familiar y social, dotadas de unas características genéticas concretas, que es la parte de esta situación que jamás podremos cambiar. Pero de ahí en adelante podemos modificar y decidir sobre nuestra vida ya que nos pertenece en exclusiva.



No hay voluntad ajena -ni de otro individuo ni de la colectividad, ni impuesta por la tradición, ni por las creencias culturales, místicas o políticas predominantes- que merezca una consideración moral más alta que nuestra propia volutnad ni hay, por lo tanto, restricción alguna al ejercicio de nuestra libertad que cuente con una legitimidad natural.


La mayoría de personas nunca llegan a ser conscientes de su soberanía, de su derecho a la misma ni de la enorme invasión de ésta que padecen. Pero las personas, por si mismas, son seres inteligentes y capaces de autogobernarse. El derecho a hacerlo es natural y su rango moral es siempre superior a cualquier imposición externa.


Creemos que cualquier persona, en cualquier momento de su vida, tiene toda la legitimidad para reconsiderar y modificar todo aquello relativo a sí misma y a su vida que de ella depende, incluido el propio hecho de existir. Esto le faculta para tomar cuantas decisiones desee sobre su persona, su cuerpo, su mente y su aceptación o rechazo de cualquier valor, su nombre, su relación con los demás y su forma y estilo de vida. No tomar decisión alguna, como hace gran parte de la población, es también una decisión, aunque la mayoría no sea consciente. Los que por simple inconsciencia, por inercia cultural o por desidia se dejan llevar por el statu quo en el que nacieron y fueron educados están también ejerciendo una opción.


Durante siglos se nos ha enseñado y adoctrinado desde las más diversas filosofías e ideologías -desde el cristianismo y el judaísmo hasta el islam, desde el fascismo a la socialdemocracia y desde el comunismo hasta el conservadurismo- que las personas viven en función de la comunidad a la que “pertenecen”, que deben asumir sus valores, tradiciones, reglas. Obedecer.



El "altruísmo", la afirmación del "otro", se nos impone desde el colegio hasta el asilo y desde los púlpitos de la iglesia, las tribunas de la política, los medios de comunicación, la paternal institución de la familia o las más diversas organizaciones humanas, pero siempre con el objetivo, consciente o no y a veces incluso bienintencionado, de someternos.


Toda forma de limitación del poder de la persona sobre sí misma, sobre su vida y sobre sus decisiones es ilegitimida en origen. Aunque todas las demás personas del planeta estuvieran plenamente de acuerdo en imponer a un individuo ciertas limitaciones, seguiría siendo moralmente superior el derecho natural de ese individuo a no acatarlas mientras no limite la libertad a otros. Sabemos que los humanos son seres gregarios, que necesitan relacionarse con otros individuos para llevar una vida medianamente soportable, pero también sabemos que las normas de convivencia han sido históricamente dictadas por el poder y la autoridad (religiosa, política, cultural, económica, etc.) y por lo tanto no parten de una legitimidad primaria. Acatar irreflexivamente normas que limitan el autogobierno personal es también ejercer una opción: tal vez la más cómoda para la mayoría pero también la más dolorosa y humillante para algunos de nosotros.


En su camino hacia la supuesta libertad, una humanidad temerosa y débil ha optado por conquistarla a fuerza de decretos y burocracia, a golpe de Estado y policía, mediante un poder casi irrestricto para los gobernantes a cambio de un trato rara vez benévolo y a través de la implantación de sistemas de autolegitimación democrática que han servido para glorificar el ejercicio del poder y, por ello, para seguir invadiendo el ámbito de decisión de las personas.


Mucho se ha escrito sobre el contrato social entre gobernados y gobernantes, con frecuencia para ensalzar las virtudes de un sistema más teórico que práctico que parece casi diseñado para tranquilizar a las personas mientras se les usurpa su poder de autogobierno. Mediante el contrato social las personas deben someterse al poder de las masas y de su Estado. Se nos ha enseñado a aceptar sin rechistar lo que el poder nos ordena o prohíbe, porque quienes lo ostentan actúan "en nuestro nombre", están "legitimados en las urnas" o responden a la voluntad de la mayoría.



Nosotros nos sentimos facultados para hacer absolutamente cuanto deseemos. "Hacer" incluye por supuesto el "no hacer". La libertad de cada uno no termina donde empieza ese eufemismo que es "la de los demás" que sirve como excusa para que las élites interpretadoras hagan y deshagan a su antojo, sino que termina exactamente donde comienza la inalienable soberanía individual de otra persona concreta, real y determinada.



No tendremos a quien idolatrar ni a quien demonizar si nosotros somos nuestros únicos dueños, si nosotros somos, conscientemente, los responsables de todo lo bueno y de todo lo malo que nos suceda, si nosotros razonamos y decidimos con todas las consecuencias, si en definitiva somos libres y no tenemos sino una consciencia plena de nuestra condición de personas, de individuos de una especie animal, únicos y autoposeídos. Ser libres, ser soberanos, es decir, ser plenamente humanos. Quienes no quieran aceptar el reto, sean mayoría o no, están en su derecho de no hacerlo, pero no de imponernos a nadie más las consecuencias filosóficas y políticas de su miedo a la libertad.


Por todo lo expuesto, proclamamos nuestro derecho total e inalienable a la autodeterminación y en ejercicio de la soberanía personal que poseemos, presentamos ante el resto del mundo nuestra declaración de independencia. Así, por la presente, afirmamos que no reconocemos ningún poder ajeno en nuestras vidas. "



Este gran manifiesto ha sido redactado para la revista nada (http://revistanada.blogspot.com.es/) por los chicos y chicas de "Secta nihilista" (https://twitter.com/SectaNihilista), y habiéndoles pedido previamente permiso he querido compartirlo porque me ha parecido muy interesante.